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meses después fueron abiertas, constató que estaban
aptas parael consumo. En realidad ese es el principio fundamental
para la conservación por calor tal como se practica actualmente.
Sin saber la razón del mismo, había descubierto
el procedimiento.
Los productos de Appert fueron usados por la Armada francesa
desde 1803 hasta 1807 con gran éxito. El Estado francés
le otorgó el premio a cambio de varias copias con el
detalle de esta procedimiento.
El
inglés Peter Durand mejoró este invento haciéndolo
irrompible pero fácil de abrir.
Así, desarrolló el método de envasado
en recipientes de acero recubierto de estaño. Por este
desarrollo, el 25 de Agosto de 1810, el rey Jorge III de Inglaterra
le concedió a Durand la primera patente para envasar
alimentos en envases de hojalata.
Las primeras industrias de envasado de alimentos en hojalata
con fines comerciales fueron instaladas en Inglaterra por
Bryan Dorkin y John may; y en los Estados Unidos por Thomas
Kensett. Todas fueron promovidas con fines estratégicos
para proveer de alimentos a los ejércitos de cada país.
Transcurridos
más de 50 años desde la invención de
este proceso de envasado, Luis Patear dio la explicación
del por qué de la efectividad de este proceso. Demostró
que los alimentos se descomponían debido a la acción
de ciertas bacterias. Y descubrió que cuando se calentaban
los alimentos a temperaturas moderadas pero estables durante
un cierto periodo de tiempo, estas bacterias se destruían.
Este proceso se denomina Pasteurización.
Nace
en Buenos Aires la primera hojalatería mecánica
que tuvo la Argentina. Los envases de hojalata van tomando
auge y otras hojalaterías se instalan para dedicarse
a la elaboración de envases.
El
envase apto para comercializar alimentos, desde esta época
y en menos de dos décadas reemplaza virtualmente a
todos los tipos anteriores de envases de fabricación
comercial para alimentos.
Varias compañías fabricantes de envases de hojalata
patentan barnices para recubrir interiormente el envase. De
esta manera se evita el manchado de la hojalata y alteraciones
en el aspecto del producto envasado.
En los primeros tiempos de la fabricación de envases,
el trabajador manual más hábil podía
fabricar solo diez envases por día. Mejorando la destreza
y los métodos se pudo producir alrededor de sesenta
envases diarios. Actualmente, las maquinas modernas pueden
sobrepasar los mil envases por minuto.
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